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Corazón

Volver a empezar...

<em>Volver a empezar...</em>

Siempre le gustaba soñar con los ojos abiertos,  un día se cansó de soñar y puso todo su esmero y dedicación para alcanzarlos y hacerlos realidad.

 

Él era muy feliz, sentía que no podía pedir más a la vida, le había dado todo y hasta un poco más.  Su felicidad fue muy corta pues un día su cielo se vistió de gris, no salió el sol, vino una gran tormenta y bastaron unos segundos para destruir todo lo que construyó en años.

 

Sentado a la orilla del camino se quedó mirando las ruinas que habían quedado, sus ojos se cansaron de llorar y su alma de sufrir, entonces  pensó; “La tormenta ha destruido  todo, pero yo sigo vivo”. 

Comenzó poco a poco a limpiar el terreno, se deshizo de todas las ruinas y, lo dejó listo para comenzar una nueva construcción más firme y hermosa.

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Equivocación...

<em>Equivocación...</em>

Como chiquillas nos comportábamos ante la mesa de un café. “¿Sabes Isabel? Hace tiempo que no existe persona alguna que llene mi vida... Sus ojos picaros hicieron expresión de horror y me dijo “Equivocación” Aha, ¿por qué dices eso? Bueno si piensas así creo nunca la vas a encontrar. Piénsalo de esta manera; tener una vida plena y así poder compartir la vida con otra persona.

  

Bueno sí, pero no negarás que la vida se vive mejor cuándo hay alguien que genera amor. –“Equivocación” El amor lo generamos nosotros mismo, cuándo crecemos en todos los ámbitos y permitimos florezca en nuestro interior, cada instante de la vida debemos mantenerlo vivo, luego entonces en algún lugar del mundo cruzaremos la mirada con otros ojos y es allí dónde el amor  se disparará y estaremos listos para compartir sentimientos y pensamientos.

 

Ya sé, hablas del amor a primera vista ¿Cierto?. –“Equivocación” Te quiero decir que conocerás a alguien con quién exista el “feeling”, disfrutarás de su compañía y serán como un mismo río que unirán sus caminos buscando juntos un mismo destino.

  

¡OH! Eso que dices es genial, te imaginas llegar al altar o registro civil firmar esa acta y lo mejor jurarnos amor eterno. –“Equivocación”, No creo en la firma de un contrato, no es garantía de felicidad. Ni mucho menos en promesas para toda la vida. Me inclino más en una buena relación dónde lo primordial sea el respeto y la sinceridad. En ese amor que permite el crecimiento mutuo. Y por supuesto en que cuándo se celebra esa unión es por el simple gusto de compartir, no de aprisionar y menos exigir.

  

Está bien... Está bien, entonces si algún día comparto  mi vida con un amor, seré sumisa y obediente, para que él no tenga queja alguna. –“Equivocación”, ¿Quién te dijo que amar es sufrir y ceder en todo? No, no... El amor se debe vivir en armonía. Como mucho se ha dicho y en ocasiones poco se practica; alguien que te ama no coartará ni frenará tus proyectos profesionales y menos tu  crecimiento personal. Al contrario,  te apoyará y estará allí cuándo lo necesites. No debes callar por que crees que así evitarás un enfado o dolor, no olvides que la comunicación es lo mejor que existe en pareja, juntos podrán discutir, planear y decidir.  Y estate siempre abierta ante cualquier cambio de fortuna, así como expresaste “te amo” con toda la sinceridad de lo que siente tu alma y corazón, puede llegar un día en que tengas que decir “me marcho”, pero siempre sé sincera con él y contigo misma.

  

Me miró con ternura y prosiguió; -¿Ya ves? La vida la vamos construyendo nosotros mismos, no esperes que alguien llene tu vida, llénala tú misma... vívela sin miedos, con valentía,  sé feliz con lo que tienes. El amor existe, cree en el ciegamente por qué no te equivocarás. Pero antes de pedir, sé capaz de ofrecer un amor, incondicional, cálido, íntegro y libre. El amar es un arte y es el motor que mueve a nuestra vida, no tienes que buscarlo está en todas partes, sólo aprende a disfrutarlo hoy y siempre".

  

“Oye, parece que va a llover”.  Pagamos la cuenta, la tome del brazo, abrimos el paraguas y comenzamos a caminar.

  

De regreso a casa pensé; “Sí, estaba equivocada”.

Mi alma...

<em>Mi alma...</em>

Es muy pequeñita pero siente en grande. Su mayor alimento es; la comprensión, cariño,  amor y  respeto. Le encanta sentirse querida y acompañada.

 

Que hermoso siente cuándo la besan. Ese beso lo percibe a través de la distancia y en la cercanía de lo cotidiano. Cuándo alguien amablemente le tiende su brazo para apoyarse en los momentos difíciles de la vida. En el silencio dónde no hacen falta las palabras y mucho menos las preguntas, es suficiente  sentir esas manos que le proporcionan compañía. En el brillo de esa tierna mirada diciéndome “te quiero”.

 

Que noble es nuestra alma, no pide nada imposible tan solo le basta un beso. Qué bien se siente cuándo alguien besa mi alma, con una sola palabra, gesto, mirada.

 

 Hoy te invito a que bajemos de ese pedestal de orgullo que muchas veces nos consume y seamos capaces de besar el alma de quién lo necesita.  

Solo dos plumas en el aire...

<em>Solo dos plumas en el aire...</em>

Dime ¿quién eres tú? Quiero saber con quien tengo el placer de encontrar mis ojos y quién poco a poco se apodera de mis sentidos… He de serte sincera, he vivido por muchos años en un laberinto y hoy recién me acabo de escapar. Ese laberinto fue un amor que se convirtió en  una prisión,  por momentos placentero y otros agobiante, al límite de perderme de mi misma. 

 

Hoy que te he encontrado deseo  volver a empezar, sé que es difícil pero quiero pensar que tú serás mi tabla  en este mar de tristeza y soledad ¿me puedes ayudar a salir?, mi corazón aún está fracturado y, hay  algo en mi interior  que me dice  tú lo puedes remendar…

 

Ven… acércate a mi, quiero ver tu rostro, hablar de ti y de mi.  ¡Oh! Me dices que tú eres una pluma sin rumbo ni dirección y qué ahora mismo no sabes a dónde ir… Ya, no importa, disculpa el agobio con todos mis pesares. Es mi necesidad de sentirme acompañada y querer escapar de esta terrible soledad, la que me hace ver estrellas dónde solo existe la oscuridad…

 

Antes de que te marches dime; ¿Tú sabes a dónde va el amor? Sí, ese que en ocasiones se calla, abstracto pero a la vez perceptible y que solo vive en el alma. 

 “Poquito a poco se aleja como el viento, así como ahora mismo nos volvemos alejar tú y yo, sin saber a dónde vamos”.   

Abrí mi mano y las dejé escapar. 

Feliz Cumple-Blog :)

<em>Feliz Cumple-Blog :)</em>

Deseo que vengan muchos años  más de seguir compartiendo. Enhorabuena; escritor, poeta y amigo.

LeeTamargo

Una mirada...

<em>Una mirada...</em>

Él es un hombre muy amable y agradable a mi vista, siempre llegaba y  saludaba con una sonrisa. Hubo un día en que su gesto era serio y casi de enfado. “Yo supuse” que tenía problemas personales. Así pasaron los días y uno de tantos lo atendió mi compañera de trabajo, él se portó como anteriormente lo hacía conmigo. Pensé; lo más normal sería que yo aclarara con él mis dudas acerca de su cambio intempestivo. Pero entonces mis suposiciones invadieron mi pensamiento inventando historias que solo yo podía creer al límite de envenenar mi alma por situaciones que no tenían ningún fundamento. “No basta suponer, siempre hay que aclarar”.

 

Recordé que días atrás yo había dicho; "si no liquida su deuda atrasada, me veré  en la penosa necesidad de aplicar un porcentaje de intereses moratorios". Tal parece que las paredes tienen oídos y hablan, no sé quién se lo ha comentado y aumentado, ese era el problema conmigo. Cuándo me ha preguntado sobre tal situación, sostuve mis palabras y me disculpe por no ser  yo, quien le hiciera llegar tal acuerdo. No podía negarme, sería como mentirme a mi misma. “Mis palabras dicen mucho de mí  y sostenerlas ante cualquier circunstancia es ser coherente con lo que hago y pienso”. 

 

 

En ese momento expuse ante él  que no sentía haber dicho nada ofensivo para su persona y el  hablar en vez de reclamar era lo mejor que podíamos haber hecho. “Intento hacer lo mejor que  puedo mi trabajo y cualquier tarea que se me encomienda, y si  fallo en algunas ocasiones no me recrimino ni me arrepiento estoy segura de dar lo mejor de mi”.

 

Aprendí, que no debo tomarme nada personal, ni el peor desaire, ni las ofensas y mucho menos las heridas. Cuándo alguien me quiere lastimar, el problema es de él no mío… Terminará haciéndose más daño él que a mi pues no tendrá días tranquilos ni plenos, malgastará su tiempo ideando de que manera dar en el blanco. Nada es personal.

 

“Tuve ganas de ver la vida con la mirada de un niño. Para así, emprender el juego de vivir  sin miedos ni ventajas,  ir evolucionando,  sin suposiciones, sosteniendo mis palabras, haciendo y dando  siempre lo mejor  de mi y, no tomarme nada personal”. 

Un juego...

<em>Un juego...</em>

Desde sus primeros pasos por la vida se ha encontrado con un camino que tiene muchas entradas, pero pocas salidas.  Tal pareciera que algunos caminos están marcados con una flecha que dice “siga las reglas, es mejor no arriesgarse”. Algunos comodines como él ven transcurrir el tiempo sin tener que lamentarse, siempre a la espera de que alguien decida por ellos y le digan que es lo mejor. ¿Mejor para ellos o para él?

 Y así caminando por esos lugares, su vida se ha ido presentando como un continúo juego de azar,  le ha dado la oportunidad de jugar todas las partidas que él ha querido, pero por miedo solo ha apostado aquellas que le prometen seguir conservando su comodidad y que hacen feliz a los demás.  

Hace poco se ha presentado un nuevo juego, las probabilidades de equivocación y perder eran muchas y todo augurio era “una partida perdida”, pero por primera vez  quiso arriesgar sin pedir opinión a los demás,  tomó la decisión de seguir únicamente  sus propios deseos y necesidades. Rompió las cadenas que lo ataban hace muchos años y se sintió libre al tirar, cuándo terminó  el juego pinto una sonrisa en sus labios sintiendo la satisfacción y dijo;  “he perdido cuándo apenas comenzaba, pero no ha sido en vano,   por primera vez he experimentado una sensación diferente, no me siento culpable ni tengo que dar cuentas a los demás puedo verme a los ojos sin sentir pena. No siempre se elige la mejor opción, pero después de mucho tiempo hice lo qué YO quise”.   

La música...

<em>La música...</em>

Hoy de regreso a casa caía la tarde, sin pensarlo dos veces me perdí en ese espectáculo maravilloso, en la radio sonaba mi canción favorita y mi mente bailaba alrededor de esa música suave y lenta. Entonces pensé, “que día más pesado he tenido, bueno sí,  pero quiero olvidarme del trabajo, ya no quiero llegar hasta  la camita sin que en mi mente no ronden las tareas pendientes, mañana será otro día,  pues si me preocupo no resolveré nada y si no lo hago tampoco, entonces mejor no lo haré”. 

Siempre ando de prisa y cuándo me tomo unos minutos para disfrutar del sonido de la lluvia, del vuelo de la mariposa, del crepúsculo solar, al final de mi día pienso “estuve perdiendo tanto tiempo en tonterias” y, es entonces cuándo comienzo a recriminar. 

 Para mí cada día es un regalo maravilloso pero pronto me olvido de ello y comienzo a bailar  deprisa, el tiempo vuela sin apenas darme tiempo para respirar. Cuándo cae la  noche me siento insatisfecha,  ese  regalo se ha quedado sin abrir y guardo la incertidumbre  de saber que contenía,  el de mañana ya no será igual.  

Al despertar quiero comenzar mi día bailando lentamente al sonido del tiempo. Deseo no volver a perder fácilmente de vista lo que para mi es realmente importante ¿En qué momento la música de mi vida irá a terminar? No lo sé, luego entonces voy a bajar el ritmo con el que la bailo.  Mañana… quiero escuchar la música lentamente, disfrutarla al máximo, antes de que deje de sonar.  

El amor existe...

<em>El amor existe...</em>

 

Él era un simple rayo de sol que entre la multitud del universo  era un rostro anónimo,   para ella era el que iluminaba su cielo entero y daba color a su vida. Lo vislumbraba  allá en la lejanía del universo. Cualquier pretexto era bueno para acercarse y cada día querer saber más de él. Pronto se convirtió en un buen motivo para sentirse enamorada de la vida descubriendo la chispa del amor. Esperaba ansiosamente el amanecer y lo primero que buscaba era la rendija de la persiana que a propósito dejaba abierta para así  al despertar buscarlo y llenar su día de él.

 

En los momentos de sobriedad sentía pena de ella misma… Ya no era dueña de su vida, había perdido el control de sus pensamientos. ¿En qué momento permitió a su mundo, girar alrededor de ese amor intangible? No tenía la suficiente voluntad para olvidarlo y vivir únicamente para ella, ser capaz de enamorarse de la vida con o sin él, pensar en un final era suficiente para que el miedo y dolor estrujaran su corazón.

 

Esa noche se fue como de costumbre a dormir y se quedo mirando fijamente esa estrella que por las noches pedía intercediera por ellos y pudieran cumplier sus promesas de amor. Pero a la mañana siguiente  amaneció su cielo nublado, no había noticias de su rayo de sol, silenciosamente vio la lluvia caer, creyó que a la mañana siguiente  “su rayo de sol” volvería a brillar como lo hacía hasta ayer que creía sus   tiempos mejores, así pasaron unas horas, después fueron días y cuándo vio el calendario  eran meses interminables que habían transcurrido  sin poder dar marcha atrás. Esa espera fue la más  larga e inútil que había experimentado en su vida.

 

Creyó que no podría dejar de pensar en él, equivocada una vez más… Claro que podía, sí ella lo quería hacer. Un día se encontró con la voz de la experiencia y le contó su anhelo de querer olvidar  y dejar de sufrir. La voz le dijo: “Lo que realmente sucede, es qué tú no quieres olvidar, primero tienes que ser sincera contigo misma, a mi me puedes decir lo que tú quieres… Pero a ti, no te podrás engañar jamás. Siempre has evitado ver lo que nunca quisiste ver y, construiste un mundo rosa inexistente. A partir de hoy, primero ama la verdad ante cualquier circunstancia, la mentira solo te hará sufrir.  Segundo, aprende a manejar tus emociones, ten claro lo que quieres. Cuándo controles tus pensamientos, encontrarás la paz interna que es muy grande y maravillosa pues te sentirás en paz contigo misma,  con tus semejantes y todo lo que te rodea. Evita los pensamientos inoportunos, no pienses en lo que pudo ser… Hoy ve lo que es y si te fijas una meta a distancia, ten presente que es un riesgo que quieres correr  y todo puede terminar en la nada. Pero quien no arriesga no gana, ninguna obra de valor se realiza en un día, tienes que trabajar constantemente, concéntrate  sé optimista y persevera, el amor existe y constancia de ello eres tú”.

Buenos días...

<em>Buenos días...</em>

Mi pensamiento y cuerpo acostumbrados a la rutina diaria se mueven como robot y llega la hora de partir al trabajo.  Tengo muchos planes que realizar hoy, así que voy con la mejor disposición de comenzar mi día. 

Llegó y me encuentro con un cliente mal humorado. Se queja que tiene una hora esperando que abran y es muy tarde. Yo de buena forma e intentando apaciguar su enojo le digo que la hora de abrir es a las 9.00. 

¿Cómo decirle, qué no tengo la culpa que para él sea muy tarde?, estoy cumpliendo con mi horario de trabajo. Me sentí disgustada con la forma en que se ha dirigido a mí, pero disimulé e hice de tripas corazón para mostrar un gesto amable. Sí, supongo que como en toda empresa que ofrece un servicio, estamos capacitados para entender que el cliente es lo más importante. También de una manera convincente ofrecer los productos y hacerle saber que son de excelente calidad y que compiten en el mercado con las mejores marcas. Pero yo me pregunto ¿Por qué un cliente no se pone del otro lado del mostrador? Existe desde él que quiere que le resuélvamos todos sus problemas, hasta él que se enfada por que cierro justo a la hora. Debería entender que no soy maga para solucionar sus problemas y que como todo ser humano espero la hora de salida para hacer lo que yo quiera con mi tiempo libre, pues yo también tengo deseos de sentir el aire fresco de la tarde en mi piel. 

 En los cursos de relaciones humanas nos han exhortado a qué cuándo lleguemos a la puerta de la empresa dejemos todo lo que pueda interferir en nuestro buen desenvolvimiento del trabajo. Siempre debemos verbalizar la frase de “buenos días/tardes” de la mejor manera posible y nuestra expresión corporal debe decir lo mismo. Pero sinceramente a veces es tan difícil llevar a cabo esos principios y, por más entusiasmo que le pongamos al asunto todo se va al fracaso.

¿Qué culpa tengo yo de la desventura de los clientes? Sí, tengo paciencia y mucha “para eso me pagan”, pero hoy la he perdido. Primero por el cliente de en la mañana tenía  una hora de esperar y, al último otro más por que apenas son las seis y ¿ya cerraron? Sí, he tomado mi bolso y no perdí la oportunidad de salir corriendo en busca de aire fresco. Por cierto pasé a comprar algunas cosas que me hacían falta y justo cuándo entraba al comercio la señorita iba a cerrar, cuándo me vio poner un píe adentro note su expresión y dije;  “no sé por que se me hace tan familiarizada”. Lo peor de todo, no poder decir; “¿Por qué no regresa mañana?”.

Llueve...

<em>Llueve...</em>

Disfruto de la lluvia y el olor a tierra mojada. A través de la ventana  me gusta seguir con la mirada unas gotas que van como  trapecistas y al final rompen al caer… Es un paisaje digno de admirar y embriagarse  con el. Así como las lagrimas limpian el alma, después de una tarde lluviosa viene una noche azul intenso,  las estrellas brillan como diamantes.

 

 Es un buen pretexto  para pensar en ti… Sentir el calor de tus brazos, la cálida caricia, el sabor de tus besos, las palabras amables, los chistes que me has contado. Y así, sin darme cuenta garabateo una y otra vez tu nombre en la humedad del cristal.

 

“Nada he perdido, mucho he ganado. Imágenes que se han quedado grabadas en mi mente y  están a mi alcance con solo agitar la varita mágica de la imaginación son capaces de que mi corazón palpite  emocionadamente. Así volver a sentir y vivir,  hoy como ayer y siempre… La magia  del amor a través de la distancia y el tiempo”.

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Limpiando...

No sé, ¿te he dicho que me fascina el sábado? Sí, hoy salgo temprano de trabajar y creo sin temor a equivocarme que es el único día que no me duermo de regreso a casa. ¿Será por qué hoy hay mucha luz del día cuándo voy de regreso y quisiera con la calma que me acompaña aprisionar cada imagen que recorre mi vista? Puede que sí o puede que no, pero eso es lo de menos, lo más grato es cuándo llegó a casa y me siento feliz al tener toda una tarde libre y mañana más.

Bueno de repente me entro una locura sí, buscaba todo pero nada fijo en realidad. Hurgué por los cajones grandes, pequeños, rincones y más. Encontré desde papelitos con un “hola”, algunas agendas repletas de direcciones, teléfonos, pero ya caducadas que ahora no sirven para nada. Encontré cartas, frascos de perfumes con poquito y nada, por que me lo había regalado X o Z  y sin fin de pequeñeces que en algún momento que sentí importante en mi vida y  atesoré con mucho cariño. Hoy sin pensarlo dos veces tiré a la basura todo eso y mucho más.

Mamá siempre me dice “pareces ratón, tira todos esos triques que ya no te sirven”. Sí, ella tiene mucha razón pero sin pensarlo me he llenado de cosas inútiles pues en éste preciso momento han perdido todo valor y sentido para mí.  No pude evitar reírme cuándo saqué la tarjeta  de vacunación de “chicha” Jajaja, si no mal recuerdo ese perro tiene como 8 años de fallecido.

Es increíble pero cierto, tenía cartas del año de 1985. ¡Glups! Sin pensarlo dos veces,  las tomé con mis  manos e hice trizas, sentí coraje  al pensar el espacio que han ocupado durante más de 21 años y encima sin pagar renta. ¡No más! A la basura se ha dicho.

Por la tarde pasó el carro recolector de basura y adiós, para siempre adiós. He podido hacer algo que me costaba mucho trabajo. Me di cuenta que solo es cuestión de decisión.

Hoy he podido romper todo lo viejo e inservible y que de alguna manera estaba ligado con uno que otro sentimiento,  quiere decir que he comenzado a limpiar mi corazón, que es un pequeño cofre, guarda grandes tesoros pero muchos ya están oxidados, es necesario hacer un reacomodo de lo que habita en el. Son recuerdos que no sirven,  muchas veces se convierten en  fantasmas que atacan por la noche o momentos de soledad.

A veces...

<em>A veces...</em>

Me pregunto cuándo veo a alguien sufrir tanto y a pesar de todo sonreír. ¿Cómo  puede sonreír a través de la tristeza, de la soledad y ante la incertidumbre de lo que vendrá?

Y es entonces que yo mismo encuentro la respuesta que nace a raíz de mí ser, pues yo he estado en la misma situación y  es precisamente mi coraje y orgullo propio el que me hace  seguir de pie y soñar con un mañana mejor. El sufrimiento no cambia en nada la esencia de mi ser, ella sigue siendo la misma.

Ante todo he aprendido a vivir con  optimismo e ir por la vida como trapecista, equilibrando cada paso que doy, aun en la cuerda más delgada y floja, para así cada día salir triunfador de la misión que se me ha encomendado vivir mi vida.

Mi vida ha sido una montaña, cuándo fui niño todo era tan fácil, siempre de la mano de mis papás y en ocasiones en los hombros de él, desde allí todo se veía y sentía bien. Después  cuando comencé mi camino de alguna manera solo, muchas veces me he caído pues sin advertirlo y otras tanto aun sabiendo del riesgo que corría me aventuré a caminar por esas veredas dónde solo albergaba la incertidumbre y de esos caminos he tenido uno que otro golpe en mi alma pero puedo contar lo que he sentido por que lo he vivido. También he encontrado  caminos libres sin el menor obstáculo  y me gusta disfrutar de esos paisajes que observo a través de una mirada e igualmente perderme en la delicadez de una simple fragancia.

 A cada paso que doy lo hago con la firme idea de que llegaré, y lucho con todas mis fuerzas convencido de que un día venceré, anhelo tanto lo que siempre he buscado y tengo confianza en que lo encontraré.  Y es que las caídas han sido duras y difíciles de superar, pero más grande es mi deseo de vivir intensamente.

Llueve...

<em>Llueve...</em>

Respiré el olor de la tierra mojada y  recordé aquéllos momentos en los que juntas  jugábamos con la lluvia y un paraguas era suficiente para las dos. Abrí la ventana y entre la multitud busqué tu rostro y no te encontré. Entonces, busqué tu teléfono en mi agenda y por fin, di con el… Después por más que me apresuré ya no alcancé al tiempo, se marchó más rápido de lo imaginado. Mañana… Mañana sin falta te llamaré…

¿Sabes? Tengo muchas cosas que contarte y cuándo he llamado a tu casa me han dicho que no estás. También me han dicho que me devolverás la llamada pero… Ya sé, no has tenido tiempo. 

Cuándo escribo de ti, las teclas parecen tocar una grata melodía. Es el sonido que trasmite  mi corazón al pensar en ti, a pesar de no tener noticia tuyas sigue emocionándose como lo hacía antes al vislumbrar a lo lejos tu presencia. ¿Te acordarás de mí? Escríbeme…Llámame, dame una señal de que los momentos que compartimos dejaron pequeñas huellas de mi paso por tu vida.

Qué esta tranquilidad que me trasmite la noche, me permita discernir entre la duda y la verdad, entre el olvido y la dejadez, entre el recuerdo y el olvido. Necesito saber que rumbo tomo tu vida y después, sólo después quedaré tranquila al saber el final que tuvo nuestra amistad. 

Permítete un momento y dedícamelo a mí. No soy egoísta, solo quiero saber de ti.

Hay miedo...

<em>Hay miedo...</em>

Mira lo que has hecho de mí… Desde pequeño me he dejado subyugar por tu sombra.  Por miedo a la soledad he admitido estar con alguien que no me quería, que solo dolor trajo a mi vida y permití que pisara mi autoestima haciendo sentir el más pequeño del universo, conformándome con migas cuándo yo bien podría merecer la tarta completa.

Un día supe que era ya mayor, pero eso traía consigo muchas responsabilidades y elegí una vez más ser niño. Preferí que otros decidieran por mí y cómodo de la vida que tenía en casa no era  capaz de salir a buscar un presente propio lleno de satisfacciones ganadas por mí.

Por miedo a fracasar dije NO y aún vivo preguntándome ¿Qué hubiese pasado sí…? No fui capaz de apostar y por lo tanto nunca gané. Perdí oportunidades que la vida solo ofrece una vez. A consecuencias estoy viviendo un infierno al que le llamo vida y en la que a mi edad no soy dueño ni siquiera de eso “de mi vida”.

Hoy como siempre te haces presente en mi vida. Un día dije que prefería estar solo que mal acompañado y que era muy feliz al lado de mi familia, pero hoy veo a mi alrededor “me he quedado solo” todos han volado y construido su guarida. Tengo miedo a que ella se vaya y me deje solo, entonces seré una pluma en el aire. Sé que la despedida tiene que llegar un día, pero ahora no… No por favor.

Hay miedo quiero que te alejes de mi vida, para que mis ojos puedan ver claro y sean el reflejo de mi alma que tenga paz y seguridad en mi mismo. Quiero reírme de la vida, como ella lo ha hecho de mí. Quiero expresarme sin temor a ser rechazado. Quiero levantar mis manos al cielo y unirlas con otras más que quieran entrelazarlas con los mías para construir no solo un presente sino un futuro, uniendo fuerzas y voluntad.

Hoy quiero encaminar mis pasos a una vida nueva sin miedo, solo o acompañado pero nunca lejos de mi y solo de mi. Lo que resta de mi vida quiero que valga la pena vivirla, ya no quiero malgastarla en ti maldito miedo.

Un día...

<em>Un día...</em>

Cuando volaba muy alto y  su vida la sentía  resuelta al lado de quién  amaba, tenía lo suficiente para vivir feliz, estaba satisfecho con lo que había logrado, fue entonces como en un abrir y cerrar de ojos sus alas se desprendieron de su cuerpo ocasionando que cayera al abismo al fondo de  un pantano.

Su dolor era grande, la tristeza  consumió  la alegría de su alma, era  triste y desolador el paisaje  se revolcaba en el lodo y lo único que conseguía era que sus alas lastimadas se ensuciaran cada vez más haciendo más difícil y pesado retomar el vuelo.

 Un día  su alma adolorida cansada de ese situación le exigía la sacará de allí o la dejará morir ya para siempre por qué así no podía continuar. Fue entonces que sintió el latido de su corazón  vivo y se decidió a sacudir  sus alas emprendiendo un vuelo renovado de ilusiones y esperanzas.

Hoy puede hablar de su tristeza sin que duela, simplemente como una experiencia más de la vida y de vez en cuándo deposita un beso en la palma de su mano y sopla fuertemente en dirección al cielo con la ilusión de que llegué a su destino.

Hoy se regocija al apostar  una vez más por la vida.

Él...

<em>Él...</em>

No puede negar que en su momento sintió que podría morir (es absurdo pero cierto, un desengaño así no era fácil de digerir) La tristeza deprimió tanto a su corazón al punto de sentirse acabado. Pero como reza el dicho: “de amor nadie se muere” y “no hay mal que dure cien años ni quien los aguante”. Pasó el tiempo y sus heridas sanaron, su corazón volvió a sentir amor y una vez más se sintió  vivo. 

Cierto día de verano caminaba por una  de las  calles que fueron  testigo de los tantos paseos de la mano con su amor. Hoy era solo un camino más que recorrer, ya no pensaba en los recuerdos, ni en ese amor que se había esfumado o tal vez fue  el pesado viento de la rutina  que lo arrastró  lentamente cual si fuera la  hojarasca ya sin vida llevándolo lejos, tan lejos que quien sabe cuál ha sido su destino.

-“Hola”, ese hola consiguió congelar su respiración. Era ella, la persona que había sido  capaz de llevarse con su adiós casi su deseo de vivir. Titubeó en responder pero  después de tragar saliva consiguió articular palabra -“¿Cómo estás?”.  –“Bien, ¿podemos hablar? -¿Hablar? Parece que entre nosotros todo está dicho ya.  –“Quiero pedirte disculpas, por todo lo que paso, no era mi intención lastimarte, las cosas se dieron así…”. –“calla, no digas más, ¿Sabes? No puedo negar que me hiciste sentir el ser más pequeño del mundo y que por un momento quise morir, pero hoy estoy tranquilo y puedo entender tantas cosas que me parecía imposible. El dolor que me causaste ha sido una amarga experiencia sí, pero ahora puedo verte a los ojos y  no me provocas ya ningún sentimiento. Tú y yo sabemos  que nuestro encuentro fue muy corto y tal vez no tuve lo que esperaba de ti, ¿será por eso que lograste dejar una huella en mi vida?, humm, eso ya no importa  “gracias”,  por qué aprendí que los seres humanos podemos tener muchas cosas en común pero nuestro corazón y pensamientos es lo que marca la dferencia, es por eso que somos tan únicos.  Me siento fortalecido  y sé el valor que tengo, mi vida ya no depende de lo  que piensas, ya no me importa lo que sientes y a dónde vas, mírame soy libre, dueño y señor de mis sentimientos.  ¿Te he dicho que no me inspiras ningún sentimiento?”, no obstante de ello quiero desearte:

¡Qué siempre te sientas amada! 

Un bosque es mi mente...

<em>Un bosque es mi mente...</em>

Cada quien tiene su definición de “felicidad” lo que a mi me produce ese sentimiento pleno para ti puede no serlo. Por ejemplo cuándo voy a la feria veo como mis hermanos o amigos disfrutan subiéndose al kamikaze, en cambio a mi solo me producen pánico esas emociones.

Hoy hice un viaje a mi interior y he descubierto que soy muy feliz con esta vida tranquila que me brinda seguridad, para alguien más puede parecer aburrido y sin chiste. No soy de las personas que esté siempre en busca de nuevas novedades y fuertes emociones. Para mi, mi felicidad radica en mi interior. Mi mente es un bosque realmente mágico en el cual puedo encontrar la luna, el sol, las estrellas, el bosque y el arco iris lleno de colores que trasmitiré en mi diario vivir. También de vez en cuando puedo dar paso a la neblina para empaparme de nostalgias infinitas, pero enseguida llega esa mano invisible que acaricia mi alma y me dice “tranquila todo está bien”.

Que grato resulta hacer de vez en cuando ese viaje interior, pues descubro que siempre tengo razones de más para ser feliz. Me invita a verme y aceptarme tal como soy. A no ver la figura de mi cuerpo sino a agradecer los dones que me brinda cada parte de el y sentirme feliz con lo que tengo.

"La felicidad es como esa bella mariposa que se asusta y vuela lejos de mí si intento perseguirla  y retenerla, en cambio si solo la contemplo puede posarse junto a mí".

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Me gustas por ser...

<em>Me gustas por ser...</em>

Una persona que tiene la cabeza en su lugar y los pies bien fijos sobre la tierra.

Capaz de emocionarte hasta las lagrimas al leer una simple carta, al sentir una caricia o leer un libro.

Quién sabe escuchar, admiras la naturaleza, amas la poesía y eres capaz de sentir la nostalgia del ayer y te emocionas con el presente.

Un  corazón que  sabe anidar bellas  emociones y  fluyen de manera natural y sincera.

Humilde, capaz de  pedir disculpas, reconocer tus errores y ante la adversidad del tiempo sabes sonreír.

Alguien  que se atreve hacer  lo que realmente le gusta sin pensar en lo que puedas ganar o perder,  por el gusto de vivir   al máximo con las pequeñas cosas que hacen grandes los momentos de la vida.

Quien brinda un consejo y  estas siempre dispuesto a aprender y compartir sin importar de quien o para quién, simplemente por que en  tu corazón no tiene cavidad el odio ni egoísmo, en el solo habita el amor.

Valiente ante la adversidad de la vida,  nunca te quejas del mal tiempo y tienes la seguridad de que lo mejor esta por llegar.

Un sol, una estrella en  la vida de quien compartes pues  solo sabes dar, alegría, amor, amistad y  sembrar la esperanza.

Por qué sé que así como tú, aún hay mucha gente en el mundo. Simplemente…

Por eso me gustas tú.

Quisiera...

<em>Quisiera...</em>

Poder decir que no te necesito, que la noche en la que nuestros ojos se cruzaron fue pura casualidad. Pero la realidad que fue algo maravilloso e inolvidable.

Poder decir que el cálido abrazo que me brindabas en esos días y noches de frío invierno puedo cambiarlas por una chaqueta y cobijarme sin necesitar  más de ti. Pero el calor que tú le brindabas a mi corazón es incomparable.

Poder decir que la voz que suena en la radio es mejor que la tuya y que me hace la misma compañía.  Pero la verdad es que tus palabras eran capaces de llegar al límite de mi alma y  me brindaban seguridad para caminar alegre por la vida, mientras me atrevía a decirle adiós a la soledad.

Poder decir que el tiempo que pasé a tu lado fue tiempo perdido y que me arrepiento de haberte conocido. Pero haciendo un recuento,  solo puedo sumar tiempo de felicidad a mi vida.

Poder decir que cuándo dije; “te amo” era mentira y que no nacía en lo más profundo de mi corazón. Pero contigo aprendí amar sin reservas ni medidas.

Quisiera poder decirte adiós para siempre. Pero la verdad es que prefiero guardar tu recuerdo hasta la muerte.

Quisiera olvidarte pero, la verdad es que…

Lo que más quisiera,  es tenerte hoy conmigo.

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