Descalza...
En está noche de insomnio se acercó a mi y dejé que hablará.
"Caminé hasta la ventana y observé el tiempo que pasa… Recordé la magia que me trasmitías a través de esas letras que subían y se perdían en el infinito. Eran folios y más folios llenos de adrenalina pura. Había días en las que éramos capaces de rozarnos la piel, otros nos alejábamos hasta el mismo infinito perdiéndonos entre la nada, pero a pesar de todo terminábamos buscándonos el uno al otro, ¿no lo podíamos evitar? Es la hora en que no comprendo muchas cosas, pero de algo estoy segura si te volviera a encontrar te volvería a elegir para que fueras una vez más el ángel de mis madrugadas.
En casi nada fuiste el bandido capaz de robar mi corazón, me enseñaste y yo aprendí a quererte a pesar de la distancia, ambos sabíamos como expresar nuestro cariño con las palabras mas simples llenas de sentimiento, te di todo lo poco que tenía y te lo di con mucho gusto, no existía ni siquiera un minuto de mi día en que no pensará en ti. Que bien lo pasábamos y disfrutábamos.
Hoy estoy segura que no ha sido el trabajo, ni tampoco tu ordenador, también sé que no es por que te hayas olvidado de mí. Ya no me pregunto ¿Dónde estás, por qué no has llegado? Hoy simplemente me he sentido tan impotente ante la inmensidad de la red. Pero aún así hay un algo que me hace mantener el lazo frágil que un día nos unió y que a pesar del tiempo no se ha podido romper, es el amor y todo eso que nos dábamos en cada palabra y minuto compartido. Es ese sentimiento que sólo tú y yo conocimos y que no necesitaba más letras para explicarlo, nos cansaríamos de hacerlo y pocos lo entenderían, hasta podrían llamarnos locos. Y sí, al final fuimos dos locos de amor.
Pero me acuerdo de ti que te has marchado sin previo aviso. ¿Sabes? esa herida ya no duele tanto como hace algún tiempo. A todo me he acostumbrado menos a vivir sin ti".




En la playa se dedicó a construir un castillo de arena, tardo varias horas,


