No existe un día más hermoso que el día de hoy. La suma de muchísimos ayeres, forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes...
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día, pero.... no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aun más hermoso pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante dice: ¡¡ presente !!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio. Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui. Mañana, seré. Hoy, soy.
Por eso: Hoy, te digo que te quiero, te quiero. Hoy, te escucho. Hoy, te pido disculpas por mis errores. Hoy, te ayudo.
Hoy, comparto lo que tengo contigo. Hoy, me separo de ti sin guardarme ninguna palabra para mañana. Porque hoy respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo.
Hoy. Hoy estoy vivo. Como tú. Hoy puedo decir que tengo más fuerzas para seguir. Hoy es el día Un día como no lo hubo y como no lo habrá.
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Con mucho cariño para ti querida TRINI, felicidades, que cumplas muchos años más de vida. Te deseo mucha salud y bienestar. Un abrazo muy grande.
Te recuerdo cómo eras en el último otoño. Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían en el agua de tu alma.
Apegada a mis brazos como una enredadera las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño. Boina gris, voz de pájaro y corazón de casa hacia donde emigraban mis profundos anhelos y caían mis besos alegres como brasas.
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma. Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos. Hojas secas de otoño giraban en tu alma.
Estando en un aeropuerto escuché a un padre e hija en sus últimos momentos juntos. Se anunciaba la salida del vuelo de ella y junto a la puerta la escuché decir "Papi, nuestra vida juntos ha sido mas que suficiente".
Tu amor es todo lo que siempre necesite. Te deseo lo suficiente, a ti también. Se besaron de despedida y ella partió.
El camino hacia la ventana donde yo estaba sentado. Ahí parado yo podía ver que quería y necesitaba llorar. Intente no ser un intruso en su privacidad, pero él me pregunto: ¿Alguna vez dijo adiós sabiendo que será para siempre?
Si lo he hecho.
Perdone por preguntar, pero ¿por qué es este un adiós para siempre? Le pregunte. "Soy viejo y ella vive muy lejos, tengo desafíos por delante y la realidad es, que su próximo viaje de vuelta será para mi funeral" dijo.
Cuando decía adiós le escuche decir "te deseo lo suficiente".
¿Puedo preguntarle que significa? Empezó a sonreír. "Ese es un deseo que ha pasado de generación en generación. Mis padres lo decían a cualquiera".
Hizo una pausa por un momento, y volteando hacia arriba como tratando de recordar en detalle, sonrió una vez más.
Cuando nosotros decimos "te deseo lo suficiente", estamos deseándole a la otra persona que tenga una vida llena de suficientes cosas buenas que lo sostenga. Continuó y luego, volteando hacia mí, me compartió lo siguiente como recitándolo de memoria:
Te deseo el suficiente sol para mantener tu actitud brillante.
Te deseo la suficiente lluvia para apreciar mas el sol.
Te deseo la suficiente felicidad para mantener tu espíritu vivo.
Te deseo el suficiente dolor para que los pequeños placeres de la vida aparezcan más grandes.
Te deseo la suficiente ganancia para satisfacer tus deseos.
Te deseo la suficiente perdida para apreciar todo lo que posees.
Te deseo los suficientes "holas" para que te lleven a través del "adiós final".
Entonces, empezó a sollozar y se alejo....
Dicen que "toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora para apreciarla, un día para amarla, pero una vida entera para olvidarla"
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la ultima rutina de trabajo, las relaciones y los patrones de la vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedes ser autentico y nutran tus sueños mas locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas
¡Toca!
Toca las partes que amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parqueadero, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu perro o tu gato un poco mas. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, la roca y el agua. Mientras mas lo hagas te sentirás mas a gusto con el placer de tocar.
¡Escucha!
Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca has hablado.
¡Siente!
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo mas profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estas vivo.
¡Confía!
Tu sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu mas alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y solo tú sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo un día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías plenamente en ti, te conviertes en moho.
¡Reúnete!
Con los hombres y mujeres que amas. Toma el te acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Haz absolutamente todo acompañado. Celebra que tu cabello, tu cuerpo y tus historias, son diferentes a las de los otros y a su vez, son completamente parecidas. Cocina y come en compañía. Párate al lado de la máquina lavadora y llora, laméntate, ríete y abrázate con alguien.
¡Recibe!
Por una vez para de dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.
Con mucho gusto acepto y respondo a las siguientes preguntas, que "Dynaheir" me ha pasado.
1.- Estás atrapado en Fahrenheit 451, ¿qué libro te gustaría ser?
Todos, absolutamente todos los libros. No importa sí son de escritores reconocidos o no, pues en su momento han sido escritos desnudando el alma del autor, y seguramente ha sido con toda la ilusión del mundo. Todos tienen un solo propósito la enseñanza en cualquier ámbito de la vida ya que los libros son cultura y semillas de enseñanza.
2.- ¿Alguna vez te enamoraste de algún personaje de ficción?
No, en realidad de ninguno. Los he admirado por la magia que me trasmiten y por que me hacen vivir las emociones. Pero no enamorado.
3.- ¿El último libro que compraste fue?
Brida y La Quinta Montaña, de Paulo Coelho.
4.- ¿Qué estás leyendo actualmente?
Lo secretos del corazón. (Gibrán Khalil)
Cinco libros que llevarías a una isla desierta:
El milagro más grande del mundo. (Og Mandino)
La segunda oportunidad. (Carlos Cuauhtémoc Sánchez)
El alquimista. (Paulo Coelho)
La quinta montaña. (Paulo Coelho)
El principito. (Antoine Saint Exupéry) Qué fue uno de mis primeros libros que leí. Siendo sincera la primera vez no me gusto, poco le entendí. Me hice acreedora a una buena regañada por no dar un resumen completo. Así que ahora de mayor, lo he leído y me ha conquistado. Me encanta su mensaje.
5.- ¿A quién le pasas el Batón y por qué?
Me encantaría pasarlo a todos y cada uno de ustedes amigos que me hacen el favor de seguir mi blog, sí lo desean pueden contestar las preguntas todos (cuándo tengan un poquito de tiempo), me encantaría conocer sus respuestas. Especialmente invito a: "LeeTamargo", por que es un gran escritor y poeta que escribe deliciosamente y me encanta. Gracias.
Un día los pasos mal guiaron mis senderos, de tal modo que mi sombra me perdió el paso ... y el de mis sueños, mendigó no se cuantas noches por entre baldíos de lunas ebrias, hasta que cansada de deambular por los pasillos de los días, decidió morir a tus pies ...de la misma forma en que yo moría. . Cuántas vertientes de tus palabras hirieron mi mirada haciéndola sangrar con lluvias cristalinas, cuántas veces estos labios escupieron rosas rosas que morían tras un suspiro que le arrebataba a la vida.
¡Ay de ti!, gritaba el destino a mis espaldas pues no hallo en tu suerte un as bajo tu manga que te permita corregir los mal guiados y fallidos pasos, que permitan evitar que mueras, ... como mueren los ensayos de esta torpe escena y del camino que haz cruzado cual fugitivo o quimera.
No busques nunca entre tus restos las palabras que intenten con semánticas heridas describir tu pecado; no busques nunca entre los polvos de una herida, ... no busques nunca donde jamás te han encontrado.
Huye y por sentencia que el dolor te alcance pero no permitas que la tristeza te tome por sorpresa, no permitas que como siempre se convierta el llanto, en un abrigo impropio, en un calor insano.
Un día los pasos mal guiados me perdieron de forma que mi sombra se sintió perdida, lloró por mí, ¡vaya ironía!, hasta que confundida por la vida y sus desmayos decidió morir a tu lado, ... justo donde yo revivía.
"Escucha Maestro, esto te lo tengo que contar como tu amigo que soy".
"Para un momento",.. le interrumpió el sabio. "¿Hiciste pasar lo que me quieres decir por los tres coladores?"
... "¿Tres coladores?".., preguntó el otro extrañado.
"Si amigo.., ¡tres coladores!",...."Déjame ver si lo que me quieres contar pasa por los tres coladores".
El primer colador es la VERDAD, "¿Comprobaste si todo lo que me quieres contar es verdad?"
"No lo comprobé, pero la gente lo dice y".....
"¡Aja! Pero ciertamente lo comprobaste con el segundo colador que es la BONDAD. ¿Es lo que me quieres contar, si ya no esta comprobado como verdad, por lo menos bueno?"
"¿Bueno?.. ¡No, eso no, al contrario!”
"Entonces", le interrumpió el sabio; "vamos a emplear también, todavía el tercer colador, y vamos a preguntarnos si es NECESARIO que me cuentes lo que te pone tan alterado”
"No, no es justamente necesario”....
Entonces sonrió Sócrates,
"Sí lo que me quieres contar no es ni verdad, ni bueno, ni necesario... ¡Entiérralo y, no lo conviertas en un peso ni para ti, ni para mi"!.
Nadie encuentra lo que no está buscando. No es verdad que las cosas aparecen de pronto; que, sorpresivamente, cuando para la lluvia, vemos una hermosísima flor en el tallo en el que antes no había nada. Allí hubo, por lo menos, un capullo cerrado, algo que estaba por abrirse, por transformarse en flor...
Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Por soledad. O por dolor. O por ganas de revivir la vida insuflándole oxígeno a los pulmones. O porque sí. ¿Por qué explicarlo todo? ¿Por qué decir que la causa, el efecto, que la casualidad no existe, que...? Mejor pensemos que lo importante es que, cuando no hay alguien a nuestro lado, no hacemos tostadas (¿para mí solamente? (No...), no gastamos el frasco de perfume, duran menos las latas de atún y más las milanesas en el refrigerador, compramos con más nostalgia que alegría un ramito de flores para llevar a casa, y estrenamos muy pocas cosas. Se van yendo las ganas, como se va la luz, poquito a poco... Y la noche nos asesta su golpe con el recuerdo, nos envía sus fantasmas más tristes, sus sombras incansables e inclementes. La noche que no termina nunca, que crece, que atormenta, que entrevera nombres, que ronda, que agiganta las lágrimas hasta transformarlas en un océano. Estamos solos porque no hacemos una llamada. Porque no damos el paso que nos acerca.
Porque no decimos la primera palabra que se transforme en puente. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Por qué crees que tú y yo nos encontramos? ¿Desde dónde venías acercándote? ¿Desde cuándo yo esperaba que llegaras? ¿Por qué yo? ¿Por qué tú? ¿Por qué nosotros? ¿Por qué crees que no te desviaste, con otro rumbo, que no fuiste más hacia el sur, o más al norte, o al otro lado del mar incalculable? ¿Por qué piensas que me detuve para que pudieras alcanzarme, extender las dos ramas de tus brazos, abarcarme con toda tu ternura como diciéndome "ahora ya no te parará nada malo, nada triste, nada cruel"; puedes dejar de llorar, puedes dormir con los ojos cerrados, mansamente y, al despertar, no estarás sola... Nunca más estarás sola. "¿Y yo estaré solo nunca más...?" ¿Por qué? Porque los dos estábamos buscándonos.
Porque desde aquella lejana, lejanísima primera vez que nos vimos, quedó un delgado, finísimo, invisible hilo uniéndonos... un hilo que nada puede cortar, un hilo que atraviesa paredes, muros, montañas... un hilo indestructible que no soltaste, que no solté, y que al fin volvió a reunirnos para que la historia termine su retrato, tal vez poniendo un poco menos de tonalidad en la paleta, o distintos colores y brillos, pero retornando a los dos mismos protagonistas.
Tú y yo. Regresando. Volviendo al paraíso prometido que salimos a buscar sin saber que lo teníamos tan cerca, debajo de los pies. Cuando un hombre encuentra a una mujer, cuando una mujer encuentra a un hombre... los dos estaban buscándose. Nadie encuentra lo que no está buscando. ¿Me entiendes, ahora?
Después de encontrarme con ésta bonita reflexión, mi alma quedo como "Mar en calma".
Había una vez una hormiguita que se la pasaba acarreando hojitas de día y de noche, casi no tenía tiempo para descansar. Asì transcurría su vida, trabajando.
Un día fue a buscar comida al estanque que estaba un poco lejos de su casa y, para su sorpresa, al llegar vio cómo un botón de lirio se abría y de él surgía una hermosa y delicada florecita. Se acercó...
-"Hola, ¿sabes? Eres muy bonita... ¿Què eres?"
Y la florecita contestó:
-"Soy un lirio. Gracias, ¿Sabes? Eres muy simpática, ¿Qué eres?"
-"Soy una hormiga, gracias también"
Y asì la hormiguita y el lirio siguieron conversando todo el día, haciéndose grandes amigos. Cuando iba a anochecer la hormiga regresó a su casa, no sin antes prometer al lirio que volvería al día siguiente.
Mientras iba caminando a casa, descubrió que admiraba a su nuevo amigo, que lo quería muchísimo y se dijo:
-"Mañana le diré que me encanta su forma de ser".
El lirio al quedarse sòlo se dijo:
-"Me gusta la amistad de la hormiguita, mañana cuando venga se lo diré".
Pero al día siguiente, la hormiga se dio cuenta de que no había trabajado nada el día anterior. Así que decidió quedarse a trabajar y se dijo:
-"Mañana iré con el lirio; hoy no puedo, estoy demasiado ocupada, mañana iré y le diré, además que lo extraño".
Al día siguiente amaneció lloviendo y, la hormiguita no pudo salir de casa, así que sólo pensó:
-"Que mala suerte hoy tampoco veré al lirio. Bueno no importa, mañana le diré todo lo especial que es para mí".
Llegó el tercer día, se despertó muy temprano y, se fue al estanque, pero al llegar encontró al lirio en él suelo, ya sin vida. La lluvia y el viento habían destrozado su tallo. Entonces la hormiga pensó:
-"Qué tonta fui, desperdicié demasiado tiempo, mi amigo se fue sin saber que lo quería, en verdad me arrepiento".
Y así fue como ambos nunca supieron lo importante que eran el uno para el otro.
Moraleja: No esperes el final de tu vida para arrepentirte... No esperes el mañana para soñar y, por ningún motivo dejes de decirle a tus seres queridos que tan importantes son para ti."
Dios estaba en el cielo mirando cómo actuaban los hombres en la Tierra.
Reinaba la desolación
¡Más de 6 mil millones de seres humanos son pocos para alcanzar la magnificencia divina del amor! - Suspiró el señor.
El padre vio tantos humanos en guerra, esposos y esposas que no completaban su espíritu, ricos y pobres apartados, sanos y enfermos distantes, libres y esclavos separados, que un buen día reunió un ejercito de ángeles y les dijo:
¿Pueden ver a los seres humanos? ¡Necesitan ayuda! Tendrán que baja a la Tierra. ¿Nosotros? Preguntaron los ángeles ilusionados y asustados, llenos de fe.
Sí, ustedes son los indicados. Nadie más podría cumplir esta tarea.
Hice al Hombre a imagen y semejanza mía, pero con talentos especiales cada uno. Permití diferencias entre ellos para que juntos formasen el Reino.
Unos alcanzarían riquezas para compartir con los pobres.
Otros gozarían de buena salud para cuidar a los enfermos. Unos serían sabios y otros, muy simples para procurar entre ellos sentimientos de amor, admiración y respeto.
Los buenos tendrían que rezar por los que actuaran como si fueran malos.
El paciente toleraría al neurótico. En fin, mis planes deben cumplirse para que el hombre goce, desde la Tierra, la felicidad eterna. Y para hacerlo, ¡vosotros bajaréis con ellos!.
¿De qué se trata? Preguntaron inquietos los angelitos. Como los hombres se han olvidado de que los hice distintos para que se complementasen unos a otros y así formaran el cuerpo de mi hijo amado; bajaran ustedes con francas distinciones y tareas especiales.
Tú tendrás memoria y concentración de excelencia, ¡Serás ciego!
Tú serás elocuente con tu cuerpo y muy creativo para expresarte, ¡Serás sordomudo!
A ti te daré el don del amor y serás su persona, habrá muchos otros como tú en toda la Tierra y no habrá distinción de raza porque tendrás la cara, los ojos, las manos y el cuerpo como si fueran hermanos de sangre. ¡Tendrás Síndrome de Down!
Tú serás muy bajito de estatura y tu simpatía y sentidos del humor llegaran hasta el cielo, serás gente pequeña.
Tú vivirás en la Tierra, pero tu mente se mantendrá en el cielo; preferirás escuchar mi voz a la de los hombres, ¡Tendrás autismo!
Al último angelito le dijo, serás hábil como ninguno, te faltarán los brazos y harás todo con las piernas y la boca.
Los ángeles se sintieron felices con la distinción del Señor, aunque les causaba enorme pena tener que apartarse del cielo para cumplir su misión.
¿Cuánto tiempo viviremos sin verte? ¿Cuánto tiempo lejos de ti?
No se preocupen, estaré con ustedes todos los días. Además, esto sólo durará unos cuantos años. Esta bien, padre. Será sólo un instante en el reloj eterno.
Y bajaron a la Tierra emocionados.
Cada uno llegó al vientre de una madre, ahí se formaron durante 6, 7, 8, o 9 meses... Al nacer fueron recibidos con profundo dolor, causaron miedo y angustia. Algunos padres rehusaron la tarea; otros la asumieron enojados; otros se echaron culpas hasta disolver su matrimonio y otros mas lloraron con amor y aceptaron el deber.
Siguen bajando ángeles a la Tierra con espíritus superiores en cuerpos limitados y seguirán llegando mientras haya humanidad en el planeta.
Como los ángeles saben que su misión y sus virtudes son unión, fe, esperanza y caridad gobernadas por el amor, ellos han sabido perdonar y con gran paciencia pasan la vida iluminando a todo aquel que los ha querido.
(Autor Desconocido)
Cuando en nuestro camino nos encontremos con alguno de estos angelitos, no debemos compadecerlos, ni sentir pena por ellos, que ellos en su mundo son igual o más felices que nosotros. Tan sólo son angelitos con diferentes capacidades que nosotros, aprendamos a quererlos, respetarlos , aceptarlos y que se sientan amados, sólo así ellos podrán desarrollarse y mostrarnos de lo que son capaces.
La primera vez que se jugó al escondite en la tierra no jugaron personas, jugaron los sentimientos...
Fue la iniciativa quien lo propuso y el entusiasmo bailó de júbilo, secundado por la euforia. La alegría dio tantos saltos que termino por convencer incluso a la duda y a la apatía y aunque no todos quisieron participar (la verdad prefirió no esconderse, porque al final siempre la hallaban) la locura empezó a contar 1, 2, 3...
La primera en esconderse fué la pereza, dejándose caer tras la primera piedra del camino. La generosidad casi no alcanzó a esconderse por que cada escondite que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: un lago cristalino ideal para la belleza, una hendija en un árbol perfecta para la timidez. Una ráfaga de viento magnífico para la libertad. Así que terminó por acurrucarse en un rayo de sol mientras el egoísmo permanecía en un sitio mejor, pero sólo para él. La mentira por su parte se escondiò al fondo del mar, la pasión y el deseo en el centro de un volcán...
Uno a uno los sentimientos fueron escondiéndose y entonces la locura comenzó a buscar. Encontró a la fe conversando con Dios y cerca de ella a la envidia, que se encontraba a la sombra del triunfo. En el lago se halló a la belleza y aún decidiéndose por algún lugar descubrió a la duda. Poco a poco fue encontrando a todos: al talento entre la hierba, a la angustia en una cueva oscura, a la soberbia en la cima de una gran montaña...
Sólo el amor continuaba oculto aunque la locura lo buscó detrás de cada árbol, en cada río y en todos los mares, pero cuando ya estaba a punto de darse por vencida, divisó un simple rosal y entre sus flores lo encontró. Decidió aparecerse por sorpresa, como siempre el amor solía hacer y cuando empezó a mover las ramas escuchó un quejido que ya no era de sorpresa, sino de dolor. Las espinas del rosal habían herido al amor en los ojos y le habían dejado ciego! La locura no sabía que hacer para disculparse por el accidente y lloró e imploró y prometió al amor que desde entonces siempre sería su fiel guía...
Dicen; desde entonces que, el amor es ciego y, la locura siempre lo acompaña...
Había una vez… una carrera de tortugas! el objetivo era llegar a lo alto de una gran torre.
En el lugar estaba una gran multitud. Muchos animalitos se dieron cita para apoyar y gritar por ellas. Comenzó la competencia. Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era : "Que pena !!! esas tortugas no lo van a conseguir ...no lo van a conseguir..." Las tortugas comenzaron a desistir.
Pero había una que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima. La multitud continuaba gritando "... que pena !!! no lo van a conseguir!..." Y poco a poco estaban dándose por vencidas.
Salvo por aquella tortuga que seguía y seguía tranquila y ahora cada vez con más y más fuerza. Cuando estaban llegando el final de la competición todas desistieron, menos ella que curiosamente en contra de todo, seguía.
Finalmente llegó a la cima con todo su esfuerzo. El animal que fungía como reportero de la competencia, se acerco para entrevistarla y saber cuál había sido su secreto para conseguir el triunfo, grande fue la sorpresa cuando todos los reunidos descubrieron que era sorda…
No permitas que personas con el pésimo hábito de ser negativas derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón! Preocúpate siempre en ser POSITIVO. Se siempre "sordo" cuando alguien te dice que no puedes realizar tus sueños
Un día un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en el ni máculas ni rasguños.
Sí, coincidieron todos que era el corazón más hermoso que hubieran visto. Al verse admirado el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el vasto lugar.
De pronto un anciano se acercó y dijo: "¿Porqué dices eso, si tu corazón no es ni tan, aproximadamente, tan hermoso como el mío?
Sorprendidos la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, éste estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encastraban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares en su derredor. Es más, había lugares con huecos, donde faltaban trozos profundos.
La mirada de la gente se sobrecogió - ¿como puede él decir que su corazón es más hermoso?, pensaron...
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado, se echó a reír.
"Debes estar bromeando," dijo. "Compara tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor."
"Es cierto," dijo el anciano, "tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo... Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido."
"Hubo oportunidades, en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos - dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen al haber quedado abiertas, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza, que algún día -tal vez- regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón."
"¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?"
El joven permaneció en silencio, lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón y se lo ofreció.
El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón, luego a su vez arrancó un trozo del suyo ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección. Al no haber sido idénticos los trozos, se notaban los bordes.
El joven miró su corazón que ya no era perfecto, pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior.
Reciban, cada uno de ustedes... un pedacito de mi corazòn ;o)
Hace mucho tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, existía una casa abandonada. Cierto día, un perro buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El animal subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir, se topó con una puerta semi-abierta; lentamente entró en el cuarto.
Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perros más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perro comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los otros 1000 hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los otros 1000 también le sonreían y ladraban alegremente con él.
Cuando el perro salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo:
- "Qué lugar tan agradable. ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!"
Tiempo después, otro perro callejero entró al mismo sitio, por ende, al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Éste empezó a gruñir y obviamente vió como los otros 1000 le gruñían.
Comenzó a ladrarles ferozmente y ellos también le ladraron. Cuando salió del cuarto pensó:
- "Que lugar tan horrible es este. ¡Nunca mas volveré a entrar allí!
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos".
Varias veces he escuchado que "todos los rostros del mundo son espejos"... ¿Cómo te gustaría enfrentar al mundo?.
Decide cuál rostro mostrarás y decide llevarlo por dentro. Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan; sólo se sienten con el corazón. Antes de ver un arcoiris, tienes que ver un poco de lluvia...
No somos responsables de la cara que tenemos... somos responsables de la cara que ponemos.
Debemos arrojar a los océanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán:
que aquí existió un mundo donde prevaleció el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.